León XIV y el Catolicós Aram I: Un paso hacia el ecumenismo
Un encuentro histórico en el Vaticano
El Papa León XIV ha dado la bienvenida por primera vez al Catolicós Aram I, líder de la Iglesia Apostólica Armenia, durante una audiencia celebrada en el Vaticano. Este encuentro ha sido significativo no solo por la renovada esperanza en el diálogo teológico, sino también por la reflexión sobre las relaciones ecuménicas que han perdurado a lo largo de los años.
Un llamado a la unidad en la fe
Durante la reunión, León XIV enfatizó que no puede haber un restablecimiento de la comunión entre ambas iglesias sin una verdadera unidad en la fe. Esta declaración marcó el tono de la conversación, en la que se abordaron las recientes dificultades y la urgencia de continuar con el diálogo.
El Papa recordó que la Iglesia Apostólica Armenia, cuya historia se remonta a las primeras predicaciones del cristianismo en el año 301, no está en comunión con la Sede Apostólica. Esta iglesia forma parte de un grupo de iglesias ortodoxas orientales que se diferencian de la Ortodoxia bizantina y se relacionan con comunidades como las iglesias copta, etíope y siríaca.
El legado de san Nersés
En su discurso, León XIV no sólo hizo hincapié en los desafíos actuales, sino que también evocó a san Nersés el Agraciado, un importante líder y pionero del ecumenismo en la historia de la iglesia armenia. Resaltó que su reciente inclusión en el Martirologio Romano es un claro reflejo del “ecumenismo de los santos” que ya une a ambas iglesias.
“La vocación ecuménica del Catolicosado de Cilicia es un ejemplo de unidad en la diversidad”, afirmó el Papa.
Desarrollo y esperanza en el diálogo ecuménico
León XIV también recordó que la relación entre ambas iglesias ha evolucionado con el tiempo, especialmente durante la Edad Media y tras el Concilio Vaticano II, donde se han dado pasos significativos hacia un entendimiento mutuo. Uno de los momentos clave fue la visita del Catolicós Khoren I en mayo de 1967, quien fue el primer líder de una iglesia ortodoxa oriental en visitar el Vaticano después del Concilio.
El Papa expresó su profunda gratitud por el trabajo incansable de Aram I, tanto en el ámbito local como en el internacional. Su papel como cofundador del Consejo de Iglesias de Oriente Medio y su participación en el Consejo Ecuménico de las Iglesias han sido fundamentales para fomentar el diálogo y promover la paz en la región.
Este encuentro no solo representa un avance en las relaciones entre las iglesias, sino que también trae consigo una esperanza renovada para los fieles de ambas comunidades, quienes anhelan una mayor unidad y comprensión en un mundo marcado por la división.












