Denuncias de pederastia en la Iglesia de Colombia llegan al Vaticano
Informe revela abusos en la Iglesia colombiana
Recientemente, un informe ha sido entregado al Vaticano que incluye testimonios impactantes sobre casos de pederastia en la Iglesia de Colombia. Este dosier, que reúne 21 testimonios de víctimas provenientes de ocho países de América, señala a 13 sacerdotes y religiosos de Colombia como acusados de abuso.
Un contexto de silencio y olvido
A pesar de que en al menos tres casos las denuncias se hicieron llegar a las autoridades eclesiásticas locales, estas han permanecido sin respuesta durante años. La investigación que se lleva a cabo desde 2018 ha permitido establecer una base de datos con todos los casos conocidos en la región, y busca dar voz a las víctimas que han sufrido en silencio.
“Eso no se olvida nunca”, comparte Marco Rakower, víctima de múltiples abusos.
La experiencia de las víctimas
Entre los testimonios se encuentra el de Marco Rakower, quien fue víctima de abusos sexuales en su infancia. Los hechos ocurrieron en la década de los noventa en Bogotá, donde fue agredido por dos sacerdotes y un diácono. Aunque no recuerda los nombres de los agresores, sí evoca con claridad el dolor y la angustia que vivió durante esos años.
- Primera agresión: Ocurrió cuando tenía diez años en la iglesia de San Francisco, donde un sacerdote lo preparaba para la primera comunión.
- Detalles de los abusos: Recuerda que el cura lo besó en los labios, lo que le generó una profunda tensión.
- Impacto a largo plazo: Se trasladó a Estados Unidos buscando sanar sus heridas.
El informe, que se ha entregado en el Vaticano, protege la identidad de las víctimas, pero está dispuesto a colaborar con las autoridades eclesiásticas si se inicia una investigación. Esto es fundamental para que las víctimas puedan finalmente obtener justicia.
Una lucha por la verdad
Colombia destaca en este informe por ser el país con mayor número de casos documentados, lo que resalta la urgencia de abordar el problema de manera efectiva. Muchas víctimas han optado por denunciar sus experiencias, lo que demuestra un cambio en la narrativa y un deseo de justicia.
El trabajo realizado hasta ahora en América Latina sigue la estela de investigaciones previas en España, donde se han recopilado más de 840 testimonios en informes anteriores. La entrega de este nuevo documento al Vaticano es un paso hacia adelante en la lucha contra la pederastia en la Iglesia.
La comunidad espera que estas acciones no solo sean un llamado a la acción, sino que también sirvan para proteger a futuros niños de sufrir abusos en el contexto religioso.











