Circuncision en la biblia: significado, pasajes clave y contexto
Introducción
La circuncisión es un tema central en la Biblia que abarca aspectos históricos, culturales, teológicos y ético-morales. Más allá de su alcance físico, la circuncisión funciona como un signo del pacto entre Dios y su pueblo, un indicador de identidad y obediencia, y una vía de interpretación tanto para el mundo antiguo como para la tradición cristiana posterior. En este artículo exploraremos las distintas acepciones de la circuncisión en las Escrituras, distinguiremos entre su dimensión literal y simbólica, y presentaremos una visión panorámica de los pasajes clave y su contexto.
Este texto utiliza múltiples vocablos para referirse a la circuncisión: milá (la palabra hebrea que designa el acto), brit milá (el “pacto de la circuncisión” como señal del pacto con Abrahám), circuncisión (término común en las versiones en español), circuncisión de la carne (en contraposición a lecturas espirituales), y en el Nuevo Testamento, el término griego peritomé (circuncisión). Estas variantes permiten entender la riqueza semántica del tema en diferentes momentos de la historia bíblica.
Significado y conceptos clave
Milá: la acción y su raíz hebrea
En el hebreo bíblico, la palabra milá (מִלָּה) designa la acción de circuncidar y, por extensión, la idea de separación y configuración de un pacto. La milá no es simplemente un acto quirúrgico; es una señal de consagración a Dios y de pertenencia a la comunidad del pacto. En Génesis 17, Dios ordena a Abrahám que todos los varones de su casa sean circuncidados como señal de la alianza. De este modo, la milá se convierte en una marca visible de pertenencia y fidelidad.
Brit milá: el pacto como símbolo
El término brit milá combina brit (pacto) y milá (circuncisión). En Génesis 17:7-14, Dios establece que la circuncisión será el signo del pacto entre Él y Abrahám, “para siempre” en las generaciones siguientes. Este pacto no se reduce a una práctica ritual aislada; es una institución que configura la identidad del pueblo elegido y orienta la ética de la vida comunitaria. En ese sentido, la brit milá va más allá de la higiene religiosa: es una convención teológica que marca la relación entre Dios y su pueblo.
Circuncisión física vs circuncisión del corazón
En la tradición bíblica hay una tensión entre lo externo y lo interno. La circuncisión física es la forma primera y explícita del pacto en la historia de Israel, pero la Sagrada Escritura también presenta la idea de una circuncisión espiritual, o de un corazón circuncidado ante Dios. Textos del Antiguo Testamento, especialmente en libros proféticos y en Deuteronomio, invitan a entender que lo externo debe ir acompañado de una renovación interior: “Circuncidad, pues, el corazón de vuestra {ser}... no endurezcáis vuestras cervices” (paráfrasis de pasajes que exigen una obediencia que nace del corazón). En el Nuevo Testamento, este tema se reinterpreta en clave mesiánica y paulina, donde la verdadera circuncisión es la de la fe y del Espíritu.
La circuncisión en el Nuevo Testamento: continuidad y crítica
En los evangelios y, sobre todo, en las cartas paulinas, la circuncisión de la carne aparece en un marco de debate sobre la salvación por la fe y la inclusión de los gentiles. El término griego peritomé designa la circuncisión física, pero el foco pasa a la circuncisión del corazón y la fe en Cristo. Textos como Romanos 2:25-29 y Filipenses 3:2-3, junto con Gálatas 5:2-6 y Colosenses 2:11, sostienen que la legitimidad ante Dios no depende exclusivamente de la circuncisión corporal, sino de la transformación interior y la justicia que proviene de la fe. Este cambio de énfasis se entiende dentro de un proceso de apertura de la salvación a los no hebreos y de la relectura de la identidad del Pueblo de Dios.
Pasajes clave y su interpretación
Génesis 17: la instauración del pacto mediante la brit milá
En Génesis 17, Dios establece el pacto con Abrahám y especifica que todo varón debe ser circuncidado como signo de la alianza. El texto subraya que la circuncisión debe hacerse en el octavo día de vida para los que nacen en la casa, o cuando se compra un siervo, marcando a la comunidad como un conjunto unido por la obediencia a la voluntad divina. Este pasaje sienta las bases de la identidad étnica y religiosa de Israel y, al mismo tiempo, plantea un elemento práctico para la vida cotidiana de las familias y de la comunidad.
Levitico 12:3 y las leyes de purificación
En Levitico 12:3 se declara el procedimiento cuando nace un varón: “En el octavo día será circuncidado”. Este mandato legaliza operativamente el acto y lo sitúa dentro de las leyes de pureza y de culto del pueblo. Aunque el énfasis es ritual, la milá se mantiene como un requisito obligatorio que se asocia a la continuidad de la línea patriarcal y a la participación plena en las prácticas comunitarias de Israel.
Deuteronomio 10:16 y 30:6: la circuncisión del corazón
En estos pasajes, el sentido ético y espiritual de la circuncisión se expande. “Circuncidad, pues, el revestimiento de vuestro corazón” (senciación de Deuteronomio 10:16) y la promesa de que Dios circuncidará los corazones de su pueblo (Deuteronomio 30:6) apuntan a una reforma interior que acompaña y, en ciertos sentidos, supera el ritual externo. Este giro semántico y teológico se consolida a lo largo de la literatura profética y prepara el terreno para las lecturas de los siglos posteriores, en las que la circuncisión se entiende como un llamado a la fidelidad, la justicia y la misericordia.
Pasajes del Nuevo Testamento: continuidad y relectura
En el cristianismo, la circuncisión se reinterpreta en clave mesiánica. En Hechos 15 y las cartas paulinas se discute si los gentiles deben someterse a la circuncisión física para ser parte de la comunidad cristiana. El resultado de ese concilio y de las cartas enfatiza que la salvación depende de la fe en Jesucristo y del Espíritu Santo más que de una señal ritual. Textos como Romanos 2:28-29 y Gálatas 5:2-6 señalan que la verdadera identidad no se reduce a la circuncisión de la carne, sino a la circulación del Espíritu y a la justicia que deriva de la fe. En Colosenses 2:11, se habla de una “circuncisión hecha sin manos” que es espiritual, vinculada al revestirse de Cristo.
Apuntes sobre el uso de términos en el texto bíblico
A lo largo de la Biblia, la referencia a la circuncisión incorpora varias categorías: la circuncisión literal (milá/ pérítemé), la circuncisión del pacto (brit milá) y la circuncisión del corazón (interpretación profética y teológica). En el Nuevo Testamento, el término peritomé aparece para describir la práctica física, mientras que se propone una versión interior de la fe como el verdadero sello de la alianza con Dios. Esta variedad terminológica permite entender la continuidad histórica entre la tradición judía y la visión cristiana, así como la diversidad de enfoques dentro de la misma tradición bíblica.
Contexto histórico y cultural
Para comprender plenamente la circuncisión en la Biblia, es necesario situarla en su contexto histórico y cultural. En el mundo antiguo, la circuncisión era una práctica común en varias culturas del Cercano Oriente, a veces vinculada a ritos de iniciación, salud, o distinción identitaria. Entre el pueblo de Israel, sin embargo, la circuncisión adquiere un significado teológico central: no es una costumbre afectada por caprichos culturales, sino un signo del pacto entre Dios y su pueblo. En Génesis 17, la milá de cada varón establece una alianza que es visible y duradera. En ese sentido, la circuncisión funciona como pacto social y religioso: marca la pertenencia a la comunidad de Israel y regula las relaciones dentro de esa comunidad, así como la relación con Dios.
En la práctica, el mundo antiguo presentaba diversas realidades:
- Prácticas culturales cercanas: la circuncisión era parte de rituales de iniciación o de comunión en distintos pueblos, lo que plantea preguntas sobre la diferencia entre una señal divina y una costumbre pagana. La Biblia, al enfatizar la exclusividad de la circuncisión en el pacto con Abraham, busca separar la identidad de Israel de otras tradiciones cercanas sin negar la posibilidad de una plenitud espiritual que supere la mera ritualización.
- Normas legales y litúrgicas: en el Pentateuco, la circuncisión se encuentra integrada en una matriz de leyes ceremoniales, que conectan la vida cotidiana con la adoración y la pureza ritual. Esto significa que la milá no es solo un acto privado; transforma la participación de un individuo en la vida litúrgica de la comunidad y en su responsabilidad frente a Dios.
- Confrontación entre símbolos externos e interioridad: la tensión entre lo externo (la circuncisión física) y la interioridad (la obediencia del corazón) aparece ya en los profetas y se intensifica en la literatura del Nuevo Testamento, que propone una lectura ética de la circuncisión, más allá de la forma ritual.
Este marco histórico-cultural ayuda a entender por qué la circuncisión fue un tema de debate importante en la historia de la Iglesia primitiva y por qué las comunidades cristianas interpretaron de forma diversa la relación entre la Ley mosaica y la fe en Cristo.
Convergencias y tensiones entre Israel y las naciones vecinas
En la Biblia, la relación entre la circuncisión y la identidad nacional se cruza con las tensiones entre Israel y las naciones vecinas. En ciertas etapas, la circuncisión funciona como un distintivo de la comunidad de Israel frente a culturas politeístas; en otras, la tradición cristiana observa la circuncisión física con un ojo crítico y propone una apertura inclusiva hacia los creyentes de origen no hebreo. Este dinamismo refleja la complejidad de la historia bíblica y su interpretación en la tradición judeocristiana.
Implicaciones prácticas para la lectura bíblica contemporánea
Para lectores modernos, la circuncisión bíblica ofrece varias lecciones prácticas:
- Identidad y pacto: la señal de una relación estable entre Dios y su pueblo puede entenderse como una invitación a una vida de fidelidad y servicio.
- Externa vs interna: la importancia de la integridad espiritual por encima de la mera observación ritual; la obediencia genuina nace del corazón, no del cumplimiento superficial.
- Inclusión: el debate del Nuevo Testamento sobre la circuncisión revela un movimiento hacia la inclusión de aquellos que no forman parte del linaje físico, enfatizando la dimensión espiritual de la fe.
Variaciones terminológicas y semánticas
A lo largo de la Biblia, conviven varias expresiones que, en su conjunto, permiten una lectura más rica del tema:
- Milá (hebreo): forma principal del término; se usa para describir la acción y el acto físico.
- Brit milá (pacto de la circuncisión): enfatiza que la circuncisión es la señal de una alianza.
- Circuncisión de la carne: a veces empleada para distinguir la circuncisión física de otras interpretaciones.
- Peritomé (griego): término del Nuevo Testamento que se refiere a la circuncisión física en las discusiones teológicas y pastorales.
- Circuncisión del corazón: lectura teológica que subraya la renovación interior y la obediencia que nace del Espíritu.
Esta variación léxica no es trivial: señala cambios de enfoque y de énfasis entre las tradiciones judía y cristiana, así como entre la tradición temprana y las lecturas modernas. En las estancias de la Biblia, la palabra adecuada y su contexto son clave para entender si se trata de un mandato práctico, de una señal de identidad, o de una llamada a una renovación interior.
Impresiones exegéticas sobre pasajes citados
- En Génesis 17, la brit milá se concibe como un pacto eterno, una marca que no debe ser eliminada y que define la descendencia de Abram. El lenguaje enfatiza la continuidad de la promesa a lo largo de generaciones.
- En el Pentateuco, la circuncisión no es un simple ritual aislado: está enmarcada en una teología de la santidad, la pureza y la devoción a Yahvé. Su cumplimiento se presenta como obediencia a una revelación divina específica para el pueblo elegido.
- En las cartas del Nuevo Testamento, la discusión se centra en la identidad del pueblo de Dios en Cristo: la verdadera circuncisión es espiritual y produce frutos de justicia y fe viva. Este giro tiene implicaciones prácticas para la vida comunitaria y para la inclusión de creyentes de distintas tradiciones culturales.
Conclusión
La circuncisión en la Biblia es, al mismo tiempo, un signo físico y un signo espiritual que se desplaza a lo largo del relato sagrado desde la relación particular entre Dios y Abrahám hasta la comprensión cristiana de la salvación por fe y por el Espíritu. En su forma original, la brit milá simboliza la fidelidad, la obediencia y la pertenencia al pacto. En su lectura profética y teológica, la circuncisión del corazón propone una renovación interior que trasciende la mera observancia externa. Y en su desarrollo en el Nuevo Testamento, la discusión sobre la circuncisión de la carne frente a la circuncisión del espíritu revela un movimiento de inclusión y redirección de la identidad del Pueblo de Dios hacia la gracia en Jesucristo.
En síntesis, estudiar la circuncisión en la Biblia invita a comprender cómo una práctica concreta puede convertirse en un espejo de la relación entre Dios y la humanidad, entre la ley y la gracia, entre la identidad comunitaria y la invitación universal a la fe. Al explorar las distintas dimensiones —histórica, teológica y pastoral—, se revela una tradición que no es monolítica, sino rica en matices y abierta a la reflexión ética y espiritual para las comunidades hoy.
Si te interesa profundizar en este tema para un artículo educativo, considera prestar atención a:
- La diferencia entre milá y brit milá como conceptos dentro del marco bíblico.
- Las diversas lecturas de circuncisión del corazón en pasajes proféticos y en la teología paulina.
- La tensión entre la circuncisión de la carne y la fe en Cristo en las cartas del Nuevo Testamento y su impacto en la ética de la comunidad cristiana.













